Nuestros descubrimientos

Salak

Alimento

Salak

El salak, o fruta de la serpiente, es uno de los descubrimientos culinarios más bellos de nuestra visita a Sumatra. Durante nuestra caminata por la jungla de Gunung Leuser para encontrarnos con los orangutanes, nos lo servían como postre en casi todas las comidas, justo sobre la estera en medio de la jungla. Una revelación total: difícil imaginar una fruta tan buena, y sobre todo tan única.

Primero hay que hablar de su aspecto, porque es lo que llama inmediatamente la atención. Su piel de color marrón rojizo, finamente escamosa, parece piel de serpiente, de ahí su apodo. El tamaño es el de un higo grande, con una característica punta en un extremo. Se pela fácilmente rompiendo el extremo superior y el interior revela varios lóbulos de color blanco nacarado, un poco como dientes de ajo, alrededor de un núcleo duro.

En cuanto al sabor, es una auténtica sorpresa. La pulpa es firme y crujiente, casi como una manzana, con un aroma dulce y ácido al mismo tiempo, un ligero toque de astringencia y notas que recuerdan vagamente a la piña o la pera. Nada comparable a lo que conocemos en Europa.

Salak crece en una palmera de la familia Arecaceae, originaria de Java y Sumatra, y los frutos aparecen en racimos apretados en la base del tronco. Hoy en día se cultiva en toda Indonesia, así como en Tailandia, Malasia y Filipinas, pero Sumatra y Bali siguen siendo sus tierras favoritas.

Más allá del sabor, el salak también es una fruta sorprendentemente nutritiva. Es rico en hierro, vitamina C, calcio, fósforo y fibra, y contiene cinco veces más betacaroteno que la sandía, el mango o la guayaba, lo que lo convierte en un excelente antioxidante natural. En la medicina tradicional indonesia, también se utiliza para aliviar los trastornos digestivos y aumentar la energía.

Comimos tantos durante esta caminata que para nosotros quedó asociado a toda esta experiencia: la selva, la humedad, los sonidos de pájaros invisibles y estos simples momentos compartidos alrededor de un postre improvisado en medio del bosque.